Ir al contenido principal

¿Y si la Infanta ingresara en prisión?


Hoy me vuelvo a sentar ante la pantalla preparando algo para los alumnos de la Facultad de Trabajo Social de aquí de Almería a los que les explicaré lo que puede hacer un trabajador social en una prisión en ¿una hora*?.... Como me imagino que los 60 minutos se me irán en preguntas ante el morbazo que suscita el tema, voy hoy a centrarme en explicar de forma somera uno de los modulos estrella de cualquiera de nuestras prisiones, para que los que no conocen como es un Centro de estas caracteristicas, vaya entrando en materia.

Estoy escuchando por la televisión (nivel de concentración "cero", pido perdón de antemano) que la Infanta Cristina tendrá que ir a declarar a los Juzgados de Palma seguramente el próximo mes. Imaginaros la que se puede liar ese día. Vamos, el paseíllo por la cuesta va a ser el momentazo. ¡Me río yo de los Oscars!

En el hipotetiquísisisisimo caso (yo diría de 0,0001%) de que esta señora fuese condenada e ingresara en la prisión de Almería, cosa que ya sería de absoluta ciencia-ficción, pero que a más de uno y una que yo me sé les encantaría (es lo que tiene la adicción a los flashes) y que entonces, además de hacernos nuestros "arreglillos" por si nos caza un fotógrafo furtivo, el planteamiento desde "arriba" sería ingresar a la infanta en el módulo de respeto. Sin embargo, nuestra regia interna no tendría un trato diferente, en el sentido de que el módulo de mujeres es, en sí mismo, de respeto. Quiere esto decir que Cristina de Borbón compartiría espacios, sensaciones, emociones, recuerdos, e incluso, ¿porqué no? momentos entrañables con hijas de otras históricas sagas dedicadas, desde hace décadas, a otros menesteres. Por compartir, compartirían hasta los consejos y gestiones realizadas por mi compañera M.J. (Trabajadora Social del M-1).

Dejando ya a la presuntísima vivir, de momento, tranquila y dejar al juez Castro que trabaje e investigue, paso a explicar brevemente los fundamentos del módulo llamado de respeto.

Hace un tiempo expliqué en un post las líneas generales de las denominadas UTE´s, de las cuales aquí, en esta prision, existe una unidad. Existe una línea muy fina entre este tipo de módulo y los módulos de respeto. Aquí en Almería existen dos, uno de hombres y otro de mujeres.


        Si me circunscribo a mi Centro Penitenciario, la diferencia entre ambos tipos radicaría en que la UTE (aquí) se ha creado especialmente para internos con problemáticas de drogodependencia exclusivamente. El matiz diferenciador vendría dado por el término “terapeutico” y es que en la UTE la parte terapeútica es fundamental y centra la vida de este espacio convivencial, mientras en respeto la filosofía que impregna estos espacios consiste en lograr un clima de convivencia y máximo respeto entre los residentes del Módulo actuando únicamente sobre la organización y el funcionamiento del mismo.

        Cualquiera de los módulos de un Centro puede ser reconvertido en Módulo de Respeto, siempre y cuando los residentes lo acepten voluntariamente, se responsabilicen de su gestión y quieran un modelo de convivencia distinto al que impera mayoritariamente en la realidad. Es preceptiva la firma de un compromiso de conducta, en forma de contrato, por parte del usuario que quiere acceder a este recurso.

 Se fundamenta en el principio de respeto y de voluntariedad. Se intenta de esta manera que se asuman hábitos personales y pautas de comportamiento adaptadas a las normas sociales. Se les exigirá, sin embargo, mayor exigencia e implicación en las tareas y funcionamiento del módulo. Se establece un sistema donde todo es responsabilidad de todos.
Mención especial merece la participación del interno en la vida, las tareas, las funciones y las decisiones del módulo. No en vano uno de los objetivos que se persiguen es la autogestión y autorresponsabilización del interno que dejará de vivenciar el módulo y sus normas como “algo impuesto” para considerarlo como “algo propio”.
 

             
                       
                        RESPETO.

Pensad por un momento la importancia de esta palabra, y es que, si existiera respeto por la vida, por los bienes ajenos, por la libertad sexual, por la persona con la que se comparte la vida, por la familia, por la propiedad privada, por los bienes y dineros "públicos", etc.... el número de personas privadas de libertad se reduciría de forma notable o total.          





En esta línea os dejo una reflexión: el que está al "otro lado" merece el máximo respeto por nuestra parte. Somos profesionales que tratamos con personas, no nos olvidemos nunca.







Comentarios

  1. Me parece más que interesante todo lo que cuentas, algo a lo que muchos no tenemos acceso. A mí siempre me han dado mucho respeto ciertas cosas y no sé si valdría para hacer lo que haces tú. Me parece que hay que tener algo de mano dura para estar donde estás. Haces muy bien en compartir tu trabajo. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hace falta mano dura, solamente algo de mano izquierda. Siendo realista, cumpliendo lo que se dice y tratando simplemente a las personas como personas toda marcha perfectamente.
      Saludos

      Eliminar
  2. El "RESPETO" es fundamental para vivir en armonía, supongo que en el M-1, en el M-2, en el M-3... en el fútbol y en Fernandopó.
    En cuanto al post... y para mis cortas entendederas del tema, al principio es transparente pero después.... se complica y no me entero mucho de lo que haceis de especial en ese M-1 llamado "DE RESPETO" .
    Creo que para impartir tu clase deberías concretar más y contar por ejemplo si en el caso hipotético del ingreso, "La Royal" tendría que hacerle la cama a su compi, recoger los papeles del patio ó limpiar aseos.... cuando le llegue el turno claro está. En fin...todas esas cosillas sobre la intendencia diaria.

    Un abrazo JM

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Admito críticas de todo tipo, no te cortes....

Entradas populares de este blog

funciones de los trabajadores sociales en prisión

Ante la avalancha de futuras/os Trabajadoras/es Sociales (alumn@s de la Escuela de Trabajo Social de Almería) que están contactando con nuestro Departamento para interesarse por las funciones que desempeñamos dentro del Centro Penitenciario voy a poner un breve resumen de las funciones que vendrán recogidas dentro de la Instrucción 15/2005 de la DGIP, que establece el Protocolo de Trabajo Social en Instituciones Penitenciarias. 


Ahí va un breve resumen:


Las FUNCIONESde los/as Trabajadores/as Sociales Penitenciarios son:
·Conocer la situación socio-familiar y laboral de cada usuario. ·Detectar carencias y necesidades sociales y personales y elaborar el diagnóstico social. ·Participar en la elaboración de los programas individuales de tratamiento, en los aspectos socio-familiares, así como en su evaluación.
·Ejecutar los procedimientos del Manual de las líneas básicas de actuación de Trabajo Social, tanto en el Departamento de Trabajo Social, como en los Servicios Sociales Penitenciarios, ll…

¿Qué es un CIS?

Siendo más práctico que teórico, hoy aprovecharé la ocasión para matar dos pájaros de un tiro y compartir con vosotros las líneas y principios generales de los CIS o Centros de Inserción Social, ya que estoy recibiendo un curso sobre este tipo de recursos que voy a tratar de resumir de forma muy breve y lo más amena posible.
¿Qué son los CIS? Son establecimientos penitenciarios donde se pueden cumplir penas privativas de libertad en régimen abierto, además de llevar el seguimiento de otro tipo de penas no privativas de libertad tales como el Trabajo en Beneficio de la Comunidad, las Penas de Localización Permanentente (o medida de arresto domiciliario) o las Suspensiones de Ejecución de la condena (suspendiendo la condena a cambio de realizar algún tipo de terapia o taller educativo). También se lleva el seguimiento y control de los liberados condicionales que se tengan asignados.

De esta manera se puede conseguir la mayor integración de nuestros usuarios que están en semilibertad, a…

El mito de la pastilla de jabón que siempre termina cayéndose...

Este post es el fruto de un vis a vis entre diferentes perspectivas sobre un mismo tema, la de una sexóloga y la mía.

 La cárcel es un medio dicotómico en cuanto a la sexualidad se refiere. Por un lado es un inmenso caldo de cultivo para las bajas pasiones, y sin embargo, el régimen penitenciario es el antilíbido más potente por sus lógicas reglas y normas que rigen la convivencia en el interior.
Y es que ojalá todos fuéramos Christian Grey y nuestro sexo no tuviera fronteras ni reglas, pero esto no sería tampoco natural, y menos en la prisión, en la que las relaciones sexuales son todo, menos espontáneas, ya que se solicitan con un mes de antelación en lo que se llama "vis a vis íntimo".

Si hablamos de tensión, también podemos referirnos a la propia tensión sexual no resuelta. La cárcel es un lugar lleno de seres humanos, de un sexo y del otro, de muchas y variopintas inclinaciones sexuales, parafilías, con represión, pero con mucha imaginación,..., y  cientos de oportunidades…

El discurso con un 98% de probabilidades de no ser leído..., aunque ¡quién sabe!

Buenas noches a todas y a todos ustedes.

El mismo día que mi compañera Carolina, trabajadora social y bloggera en las Cuatro Piedras Angulares, me sorprendiera desde Zaragoza vía twiter, de que había quedado finalista en el apartado solidario de los Premios 20 blogs del periódico 20 minutos, aparecía por televisión un demacradísimo exalcalde marbellí saliendo por las puertas de prisión para irse de permiso unos días. Me impresionó ver su pésimo estado de salud y las palabras que dirigió balbuceando a las cámaras: "en la cárcel hay que estar".

El mensaje me llegó, eso que yo estoy allí dentro trabajando día tras día, pero como bien hoy me ha dicho un interno del módulo 4: "Don José*, usted echa sus horas y se va a su casa, con su familia". Hay que hacer un ejercicio tremendo de empatía para hacernos una idea de lo que puede ser pasar un día tras otro sin poder disfrutar de lo más preciado que tenemos, nuestra familia y nuestra libertad.





La escritura de esta bitácor…