Estas últimas semanas he estado interviniendo en varios casos que me han producido cierta desazón y me han alertado de una manera inquietante, relacionados con la violencia ejercida de hijos hacia sus padres, entre hermanos, e incluso, de nietos hacia sus abuelas. Los casos de violencia de género están a la orden del día, pero la violencia filioparental se está multiplicando a un ritmo desenfrenado, seguramente por los diferentes hábitos educacionales producidos en los últimos años (criando y acostumbrando a nuestros hijos a todo tipo de extras, sin que estos les supongan el menor esfuerzo, por ejemplo), pero también por la mayor concienciación de algunos padres de que la solución para un problema al que no se le ve final, es la de denunciar a sus propios hijos o hijas ¿Duro no? Cottrell entiende este tipo de maltrato como "cualquier acto de los hijos que provoque miedo en los padres y que tenga como objetivo hacer daño a estos". Distingue varias dimensiones, tales ...
¿Reinserción social y reeducación personal? ¿Utopías? ¿Realidades? Reflexiones, vivencias, anhelos, críticas, desesperación, buenos momentos y monumentales cabreos de un trabajador social en una prisión cualquiera...